miércoles, 16 de diciembre de 2009

Correo

Era una mañana como cualquier otra de otoño. Había pasado el control de seguridad y revisaba el correo electrónico antes de asistir a una reunión. Un ordenanza pasó por su lado y dejó un sobre postal de los que llevan interior de burbuja plástica. No esperaba ninguna entrega del correo interno, de modo que se sorprendió un poco. Abrió el sobre y extrajo una nota.

Confío en que mantengas tu buen gusto a la hora de vestir y que hayas optado por medias. Si es así, deposita en el sobre tus bragas sin moverte del lugar. Si no has tenido el buen gusto de llevar medias, deposita también todo aquello que cubra tus piernas y envíalo donde sabes.

Excitada y avergonzada miró a su alrededor. La nota no indicaba el plazo para realizar la tarea pero sabía que en algún lugar del edificio alguien había puesto en marcha un reloj. Agradeció haber elegido medias, de manera que cumpliría con algo más de tranquilidad. Pero en su cabeza se agolpaban pensamientos contradictorios. Por una parte, el temor a ser descubierta por alguien que pasara por detrás. Por otro lado, el morbo de jugar con la situación. Por último, las dudas de si hacerlo con la mayor discreción posible, arrimada a la mesa sin dejar que nadie viese nada o por el contrario, como sabía que gustaría al remitente de la nota, con naturalidad y sin esconderse, exponiéndose a ser contemplada y haciendo gala de su condición, pese a que ella se sentía mejor en el juego a dos.

Había algo de movimiento por la zona, de manera que eligió una postura lateral desde donde controlaba casi toda la planta. Con la mayor naturalidad y rapidez que le fue posible, se deshizo de la lencería para colocarla en el sobre. Estaba ya empapada, cosa que a buen seguro ya sabía quien esperaba la prenda. Cerró el sobre y lo puso en la bandeja de salida del correo interior, percibiendo la brisa en su humedad al caminar y latidos de excitación en el sexo. El resto de la mañana trató de contenerse de acariciarse y aumentar la estimulación que sentía al estar sentada su piel sobre el suave cuero de la silla. Poco antes de comer mediante un nuevo sobre, tuvo noticias.

De nuevo, una nota manuscrita. Se la enviaba a la zona común de descanso a tomar café. Cuando llegase allí aguardaría junto a la encimera, sirviendo de entretenimiento a quien allí estuviera, cosa que al leerla provocó un ligero temor. Entró en la zona de descanso, donde sólo estaban dos compañeros charlando. Se dispuso a esperar preparando café cuando entró alguien a su espalda, inconfundible por su fragancia. Se puso más nerviosa y colocó ambas manos sobre la encimera, sin saber qué pasaría.

El interlocutor saludó y preparó leche templada. Conversando consiguió relajarla y casi olvidó a los compañeros que charlaban al otro lado. Con cuidado, humedeció un dedo en la leche y lo llevó entre la encimera y los muslos de ella, oculto a todos hasta que acarició con la yema el sexo entregado, provocando que ella respirase hondo con las mejillas ardiendo de rubor, sin querer moverse para no ser vista.

Tras comprobar la suavidad de su cuerpo se acercó a ella un poco más, aprovechando que el resto se marchaba y dejaban la sala vacía. Con tono natural describió las tareas siguientes a realizar, enviándola a una sala de reuniones a fotografiar su piel en poses concretas antes de comer. Y cuando ella pensó que a esa hora podría cumplir sin dificultad, él aumentó el desafío del encargo, haciendo que volviera a empaparse de temores y excitación mientras escuchaba que después tendría que imprimir el resultado en la oficina y mandarlo con el mismo sobre de la mañana, para someterlo a su aprobación antes de que la jornada llegase al final.

3 comentarios:

sumisa didi dijo...

gracias por visitar mi blog, he seguido las huellas de tus pasos intentanto descubrir desde donde habías venido y como gatita curiosa he llegado hasta aquí encontrandome con unos relatos muy sexys y encantadores, leerlos me transportan a mis mas lujuriosas fantasías,seguiré visitandote para seguir alimentandome de tus letras.
didi{JD}

Cosquillas dijo...

Hice una lectura rápida de los ultimos relatos, correo y novicia. Hay delicadeza y admiración hacia la mujer que ¿a quien no le gustaria ser la protagonista?, habiendo contestado que sí, vuelvo a la realidad y pienso que como la mayoria de los “relatos” reflejan el lado brillante del espejo y todos sabemos que hay un lado oscuro y duro que es necesario para conseguir ese reflejo.
Gracias por tu comentario en mi blog que motivo mi paso por el tuyo.
Una sonrisa y cosquillas de una mano amiga.

Cass dijo...

Tiene suna forma particularmente detallista de redactar.Hermoso.


mydirtybussiness.blogspot.com
huevosrebueltos.blogspot.com

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